Este maravilloso local diseñado por el Estudio de Arquitectura Blanco, ha elegido con mucho cuidado sus materiales, texturas y colores. La música debía ser una pieza clave para terminar de cerrar la experiencia. El reto fue lograr un sonido confortable y parejo con la menor cantidad de equipos en sus dos ambientes. Lo logramos calibrando en función al espacio los equipos finlandeses Genelec.